A
lo largo de mas de dos décadas Sex Museum ha sido uno de
los mejores indicadores de la salud y la fortaleza de la música
independiente española. El camino que comenzaron como una
banda de garage-rock formada por cinco adolescentes dispuestos
a hacerse un hueco haciendo las cosas a su manera, cierra un circulo
prácticamente igual que lo empezó, editando su propio
disco sin ningún tipo de presión ni compromiso mas
que con ellos mismos. Con la sabiduría del que lleva toda
la vida dedicado a la música en una gira sin fin y la seguridad
de quien mantiene la misma actitud e ilusión desde el principio,
Sex Museum ha vuelto a entrar al estudio a grabar un nuevo disco.
Así han tratado de que el proceso de grabación fuera
lo mas rápido posible, apostando por acercarlo lo máximo
al directo para no perder nada de espontaneidad, tratando de captar
la naturalidad del momento por encima de la perfección.
En un momento en su carrera en el que podrían ser considerados
como unos afortunados perdedores, nos presentan 11 canciones con
una frescura poco común en un grupo que parece ya no mirar
a su alrededor para buscar referencias, sino mas bien mostrarse
tal y como son. Ahora que lo han probado todo, han decidido mirar
dentro y dejarse llevar por ellos mismos. Suenan como son, como
viven, como hablan o como respiran.